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martes, 7 de octubre de 2008

Días de la semana: domingo

Días de la semana. El rock le ha cantado a todos y cada uno de ellos. Y aquí lo comprobaremos, porque inauguramos esta sección en la que recordaremos canciones dedicadas a los distintos días. Como es lógico y procedente, comenzamos por el domingo. Un día muy particular no sólo por ser el primero de la semana, sino por generar sentimientos encontrados. Amores y odios. Euforia y melancolía. Y los artistas de rock, claro está, han sabido traducir todo esto en hermosas canciones. Aquí, algunas de ellas (el orden y elección de los temas son absolutamente arbitrarios).


"Sunday Sunday", Blur (Modern life is rubbish, 1993)

En su segundo disco de estudio la banda liderada por Damon Albarn se destapó como la gran esperanza del rock británico. En canciones como ésta, Albarn se mostraba como un heredero directo de Ray Davies (The Kinks), al retratar de manera irónica y desprejuiciada las tradiciones inglesas.





"Sunday bloody sunday", U2 (War/Under a blood red sky (vivo), 1983)

El compromiso político y social fue siempre una de las características principales de Bono y Cía. Esta canción, inmortalizada en su versión en vivo, fue un homenaje a una de las fechas más trágicas en la historia británica. Lamentablemente, aquel no fue un domingo cualquiera.





"Lazing on a sunday afternoon", Queen (A night at the opera, 1974)

En el que es, sin dudas, su disco más emblemático, la Reina jugaba con varios estilos, todo bajo esa pomposidad única que les ganó amores y odios por igual. Aquí, se valieron del music hall para cantar su oda a la rascada de huevos dominical.





"Sunday girl", Blondie (Paralell lines, 1978)

La banda punk/new wave liderada por la sensual Debbie Harry se zambulló de lleno en el pop en su tercer disco. Un trabajo plagado de hits, entre los cuales destacaba la historia de esta chica dominguera, "Fría como el helado, e igual de dulce". Suena tentador.





"Sunday morning", The Bolshoi (Friends, 1986)

Estos muchachos de Leeds pueden ser considerados un one-hit wonder. Fue justamente esta canción de su disco debut, que se metía en contra de la religión organizada, la que los consagró. Una letra polémica para un verdadero clásico de los 80s.





"Sunday", Nick Drake (Bryter Layter, 1970)

Nuestro depresivo favorito cerraba su gran segundo álbum con este tema, uno de los pocos instrumentales de su corta pero indispensable discografía. Sin decir palabras, Drake era igualmente capaz de transmitir toda su bella melancolía.





"Sunday Morning", The Velvet Underground (The Velvel Underground & Nico, 1967)

La Velvet abría su clásico disco debut con esta melodía pop de ensueño, donde la todavía gentil voz de Lou Reed nos hablaba de un "agitado amanecer" en el que trataba de dejar atrás sus "años desperdiciados y las calles recorridas". ¿Qué esperaban, algo para arriba? Es la Velvet...





"Everyday is like sunday", Morrissey (Viva hate, 1988)

En su debut como solista, el ex líder de The Smiths entregaba esta canción que se convertiría en uno de sus mayores clásicos. Para Moz, todos los días son como el domingo, "silencioso y gris". Eh, loco, qué mala onda...





"Blue sunday", The Doors (Morrison Hotel, 1970)

En este clásico, Jim Morrison declaraba haber encontrado su verdadero amor en un "Domingo Azul (triste)". Ok, no es una de sus letras más inspiradas, pero la canción está bárbara.





"My sunday feeling", Jethro Tull (This Was, 1968)

En este tema de su primer disco (que tenía un aire más blusero), Ian Anderson nos contaba acerca de su "sentimiento dominical". "¿Alguien me puede decir dónde dormí anoche? Tal vez con un cigarrillo más logre recordarlo". Creo que más de uno puede identificarse con el viejo flautista, ¿no?


lunes, 15 de septiembre de 2008

Los crooners del rock

Para empezar, definamos qué es un crooner. Se llama así a cierto tipo de cantantes masculinos que se destacan por dedicarse mayormente a las baladas, y por tener un estilo meloso de cantar. Sus voces son graves y suelen acompañarse por orquestas y arreglos de cuerdas.
Esta clase de cantantes, de corte melódico, no tienen sus raíces en el rock. Sus comienzos se relacionan con la ópera italiana y el jazz vocal. Gente como Frank Sinatra, Bing Crosby, Tony Bennet, Perry Como y Neil Sedaka popularizaron este estilo de canto desde los años 30s hasta los 60s en USA.
Pero distintos artistas de rock, a lo largo de los años, han ido sumando elementos de los crooners a su música. La voz melosa, los arreglos elegantes y la teatralidad se han incorporado de manera natural a su repertorio. Aquí, algunos ejemplos de artistas que, con distintas variantes y estilos, se han convertido en Crooners del Rock. Sean Ustedes bienvenidos a agregar los que se les ocurran:

Scott Walker:
Este notable músico norteamericano, que realizó el grueso de su carrera en Inglaterra, fue tal vez el primero en introducir este estilo de cantar en el mundo del rock. Tuvo gran éxito durante la British Invasion al frente de los Walker Brothers. Luego continuó su irregular carrera solista. Uno de los personajes más enigmáticos de la historia del rock. Y de los más influyentes.
De su disco Scott 4 (1969), el tema "Angel of ashes":



Serge Gainsbourg:
Este poeta, cantautor, actor y director de cine francés (1928-1991) fue el epítome de la sofisticación de su país. Sus canciones, estilo y vida personal eran la personificación del amante francés: amante de las mujeres, del alcohol, de los cigarrillos. De la vida. Ídolo en Europa, en USA nunca tuvo la misma repercusión, dadas sus escandalosas propuestas. Si bien lo suyo no era específicamente rock, su actitud de vida transpiraba rock & roll. Y su influencia fue gigante.
Este es el tema "La Chanson de Prevert", de 1961:



David Bowie:
Luego de pasar la primera mitad de los 70s al frente del movimiento Glam, Bowie decidió dejar de lado el maquillaje y la androginia y se calzó el traje del Duque Blanco, adoptando un estilo de cantar mucho más grave y meloso. El cambio no sólo sorprendió por el nuevo estilo, sino por el rango vocal que demostró Bowie. Discos como Young Americans, Station to Station, Heroes, Low, Lodger, Scary monsters completarían una década excepcional de este músico, amigo dilecto de Querido Rock.
De Station to station (1976), el tema "Wild is the wind":



Jarvis Cocker:
El líder de Pulp siempre mostró una clara admiración por los crooners. Así logró distinguirse dentro del rock británico de los 90s, no sólo como un autor excepcional sino como un gran showman, poniendo toda la cuota de teatralidad a sus notables composiciones. En el 2001 logró el sueño de trabajar con su ídolo, ya que Scott Walker le produjo el disco We love life, que sería el último trabajo de Pulp.
Este es el tema "I will kill again", de su debut como solista, Jarvis (2006):


Morrissey:
El ya mítico líder de los Smiths fue adoptando, con el paso del tiempo, una cada vez más marcada tendencia hacia el arreglo elegante y la voz melosa. Si bien su tono de voz es distinto a la de los crooners tradicionales, su rango es excepcional, y su sentido del drama va perfectamente con sus composiciones de amor, odio y auto compasión. Sus dos últimos discos solistas, You are the Quarry y Ringleader of the tormentors, lo mostraron en gran forma crooner.
Para escuchar "Come back to Camdem", del primero de estos discos:



Nick Cave
:
Músico, escritor y actor australiano que hizo el grueso de su carrera musical junto a su banda, The Bad Seeds. Lo suyo es más ecléctico, yendo desde el punk al hard rock y de ahí a la balada, y tomando influencias de artistas como Gainsbourg, Leonard Cohen, Tom Waits y Lou Reed. Pero siempre manteniendo un gran sentido del drama y la teatralidad. El tema "Jesus of the moon", de su notable disco de 2008 Dig Lazarus Dig!, así lo demuestra:


Richard Hawley:
Este excelente guitarrista inglés aprendió muy bien las lecciones dadas por su amigo Jarvis Coker y construyó una carrera como cantautor de elegantes y evocativas baladas. Cada disco suyo es un viaje hacia el corazón de Sheffield, su ciudad natal, y hacia el centro de su propia alma. Un artista indispensable.
Esto es "The Ocean", de su disco Cole's Corner (2005):